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jueves, 13 de octubre de 2016

LA AVENIDA DE LA CONSTITUCIÓN

Esta céntrica avenida que va desde la Plaza de San Francisco hasta la Puerta Jerez, es el resultado de la unión de varias calles y reformas urbanísticas llevadas a cabo a través del tiempo.

El primer tramo que iba desde la Plaza de San Francisco hasta el cruce con Alemanes y García de Vinuesa, se llamó en el S-XII  calle Génova, ya que tras la reconquista castellana de la ciudad, fueron ciudadanos nacidos en dicha ciudad los que habitaron en esta calle. En 1897 se le cambió el nombre a Canobas del Castillo, presidente del Gobierno recién asesinado.

Casa de Álvaro Dávila, marqués de Villamarta. Arquitecto: Aníbal González

Un segundo tramo sería la fachada de la catedral. Quizás sea la que mas nombre ha adoptado a través del tiempo. Un primer nombre con el que se le conoció es como calle de las Gradas, por los escalones que existen para salvar el desnivel entre la Catedral y la cota de la calle. Durante la primera mitad del Siglo XIX se la conoció como Punta del Diamante, hasta que en 1845  de nuevo se le da el nombre de Gradas de la Catedral. En 1868 se conoció como Catedral y en 1877 como Gran Capitán en honor a Gonzalo Fernández de Córdoba, capitán de los tercios que controlaron el reino de Nápoles para los Reyes Católicos.


El tercer tramo, que iría desde la Catedral hasta la calle Santo Tomás, no se le conocería toponimos alguno hasta el S-XVI. Fue en este momento, con la construcción de la Lonja de Mercaderes, hoy Archivo de Indias, que adoptara el nombre de la  Lonja. En 1895 empezó a llamarse Cardenal González, en recuerdo a Fray Ceferino González arzobispo de la diócesis. En 1927 pasó a llamarse Primo de Rivera en honor a Miguel Primo de Rivera, presidente del Directorio Militar, por facilitar el derribo del antiguo Colegio de Santo Tomás y así comenzar el ensanche de la calle.

Un cuarto tramo sería el comprendido entre las calles Santo Tomás y la desembocadura de la calle Miguel de Mañara, a este espacio se le conoció como plaza de Santo Tomás al encontrarse allí el colegio y universidad.

Edificio de la Lonja de Mercaderes. Actualmente el Archivo de Indias

El último tramo no existía, hasta que en el primer cuarto del S-XX se llevó a cabo un proyecto de apertura de la calle hasta lo que hoy se conoce como la Puerta de Jerez. Hasta entonces existía un convento, la universidad y varios edificios.  En 1927 se le conoció como Reina Mercedes, en honor a la primera esposa del Rey Alfonso XII, cuyo romance estaba ligado al Palacio de San Telmo.

En 1931 con la instauración de la Segunda República, todos los topónimos fueron suprimidos y pasó a llamarse Libertad. 

En 1936 vuelve a dividirse la calle, adoptando los nombres de José Antonio Primo de Rivera fundador de falange española, hasta el cruce de García de Vinuesa y Alemanes y de Quipo de Llano, en honor del General Gonzalo Queipo de Llano, que encabezó la sublevación militar de 1936 en Sevilla. 

En 1980 volvió a unificarse el nombre, pasando a llamarse como se le conoce actualmente, Avenida de la Constitución.

La  calle pertenecía a los extramuros de la Hispalis romana y discurría en su primer tramo  un brazo del Guadalquivir que procedente de la Alameda de Hercules, Campana, Plaza Nueva, volvía a confluir con el río en el Arenal y por tanto entrada fluvial a la ciudad y camino de incursiones de pueblos bárbaros. Una vez disecado este tramo del río, es utilizado como cementerio, como así consta en distintas excavaciones realizadas en la zona, al encontrarse 80 tumbas con cuerpos humanos.


Torre de Abd-el-Aziz

Ya en época musulmana, pasa a pertenecer a los intramuros de Isbilya, lo que después conoceríamos como calle Génova y de las Gradas. Tras múltiples invasiones que sufrió la ciudad, los nórdicos normandos llegaron incluso a incendiar en dos ocasiones la ciudad en el 844 y el 859. Por ello se construye una fortificación mas segura que la existente, que dejaría en el interior de la ciudad dichas zonas  y la ocuparía la mezquita. El acceso se haría por la puerta de San Miguel a la altura de la calle Almirantazgo.

El último segmento, desde San Miguel hasta la Puerta de Jerez, aún extramuro, se accedía desde la propia puerta de San Miguel o desde la Puerta de la Plata, hoy conocida como arquillo de Mañara. Estaba edificado con palacetes y era un paseo por la pradera de la Plata y el Tagarete.

Puerta de la Plata, hoy conocida como Arquillo de Mañara

Una ampliación de la muralla, acabaría con englobar el total de la avenida dentro de los muros de la ciudad en el primer cuarto del S-XII.

Edificio Banco de España. Arquitecto: Antonio Illanes del Río
Su trazado actual, marcadamente rectilíneo, con orientación norte-sur y su anchura se consecuencia de una reforma urbanística llevada a cabo en el primer cuarto del S-XX, con objeto de darle la amplitud y linealidad exigida tanto por su simbolismo como cada vez mas importante función de canalizar el tráfico rodado entre el casco antiguo y la nueva periferia. Fue considerada como una de las reformas urbanísticas con mayor transcendencia en la ciudad.  

El proyecto de la reurbanización de la Avenida es de José Saenz y López que data del 1906

Edificio la Adriática. Arquitecto José Espia Muñoz.

Esta reurbanización contó con no pocos problemas, como consecuencia de los pleitos interpuestos por los propietarios de los distintos palacetes existentes hasta la fecha y que fueron necesarios expropiar. Uno de los mas problemáticos fue la demolición del colegio-universidad de Santa María de Jesús, que aún se encontraba en pie a principios del S-XX y del que podemos aun ver su capilla, no demolida al quedar dentro de la nueva linde de la Avenida.

La avenida sufre el tránsito rodado de vehículos hasta el 2009, donde se peatonaliza, para dejar paso al tranvía y bicicletas como únicos vehículos que pueden circular.